A las niñas les enseñan muchas cosas. Si un niño te pega, le gustas. Nunca trates de emparejarte los flecos. Y un día conocerás a un hombre maravilloso y tendrás tu final feliz. Cada película que vemos y cada historia que nos cuentan, nos imploran que esperemos el giro del tercer acto: La declaración inesperada de amor. La excepción a la regla. A veces nos concentramos tanto en el final feliz que no aprendemos a interpretar las señales, a diferenciar entre los que nos quieren y los que no.. Entre los que se van a quedar y se van a ir. Y quizá el final feliz no incluye un tipo maravilloso: quizá el final eres tú, sola recogiendo los pedazos y volviendo a empezar. Liberándote para encontrar algo mejor en el futuro. Quizá el final feliz solo consiste en seguir. O quizá este es el final feliz: Saber que a pesar de todas las llamadas y corazones rotos, a pesar de todos los errores y las señales malinterpretadas, a pesar de todo el dolor y la vergüenza, tú nunca, nunca perdiste las esperanzas.
— He’s Just Not That Into You (via italiaguzman)
Me in class.
- Me: okay, gotta focus. Big test coming up.
- Me: ooooh, when did that poster get there?
- Me: ugh, split ends.
- Me: why is the back of your head so attractive?!
- Me: HOW DID YOU GET THAT ANSWER?
- Me: just act like you understand.
- Me: don't pick me, don't pick me...
- Me: so here's my number, so call me maybe.
- Me: DAMN THAT SONG IT'S SO FUCKING ANNOYING.
- Me: it's only been fifteen minutes?
- Me: I hate you all.
- Me: someone shoot me.
Don’t you try to tell me that you never love me cause I know that you did cause you said it and you wrote it down.
— Kate Nash (via paulettedv)



